No es la primera vez ni la última que reutilizo una receta como en este caso el jabón de arcilla verde y sobreengrasado con aceite de jojoba, y aceite esencial del árbol del té, un jabón que según testimonios de quienes lo han utilizado da muy buenos resultados como purificante, antibacteriano y anti-acné. En este jabón he intentado hacer firulillos con una parte reservada y pigmentada con dióxido de titanio (pero nada, creo que espeso demasiado la traza o el jabón de arcilla es un despropósito para firulillos, a saber). Es uno de mis jabones favoritos para lavarme la cara cuando veo que empiezan a asomarse los puntos negros para mantenerlos a raya, como las mascarillas de arcilla verde que te dejan la piel libre de impurezas. Os lo recomiendo.
lunes, 17 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

6 comentarios:
Si que son buenos los jabones de arcillas, yo también los repito mucho porque me encanta usarlos. Seguramente te espesó la traza por otro motivo pero la arcilla a mi no me la espesa.
De todas maneras están bonitos con sus dos tonos.
He preparado uno tambien, y el color casi como el tuyo, pero sin colorante blanco... esta curando, asi que espero casi 2 semanas para probarlo.
Un saludo.
Son geniales los jabones de arcillas, gracias chicas por vuestros comentarios
Me encantan los jabones de arcilla y sus propiedades te quedo genial.
un beso
Aunque no te hayan salido,los firulillos igualmente es genial y muy bonito.
Me gusta mucho el jabón de arcilla verde. Te ha quedado muy bonito. un saludo
Publicar un comentario en la entrada